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martes, 8 de noviembre de 2011

Patch Adams, por una vida mejor



El otro día visualizamos la película Patch Adams. Contaba su vida, se intentó suicidar cuando murió su tió (que tras la muerte de su padre, se convirtió como un padre para él). A raíz de ese intento de suicidio, ingresó en un centro psiquiátrico. Allí tuvo como compañero a Rudy, la persona (a mi entender) que le cambió la vida, ya que gracias a él despertó dentro de Patch la sensación satisfactoria de ayuda a alguien (le ayudó a dormir, jugando con él espantando a las ardillas, a las cuales Rudy temía). A partir de ese momento, ingreso en la facultad de Medicina de Virginia, donde no sólo destacaba por sus excelentes notas, también por sus ideales. 

Patch empezó a soñar con un lugar donde los pacientes pudiesen ir a curarse sin tener que pagar, un lugar amistoso, alegre, donde nadie temiese estar, no como en los hospitales, que asustan a muchas personas. Patch estudió Medicina para usarla como herramienta de cambio social (ideal que le acarreo muchos problemas, como la posibilidad que le expulsaran)
Estaba convencido de que la salud de una persona no se puede separar de la salud de la familia, de la comunidad y del mundo. Y, como consecuencia de esas creencias, Patch Adams y unos amigos de su facultad (Truman y Carin, su novia) fundaron el Gesundheit! Institute, que funcionó como un hospital de comunidad durante 12 años.
En ese período sufrió uno de los golpes más fuertes que puede vivir una persona, perder a un ser querido, en este caso a Carin, en manos de un deficiente mental que la asesinó con una escopeta. 

Pero en vez de hundirse, y dejar de lado todos sus ideales y ser un poco egoísta, se armó de fuerzas y luchó por un mundo en el que se traten a los pacientes como personas y no como enfermedades, centrándose en mejorar su calidad de vida provocándoles una sonrisa a través del humor, en esta película, tanto Patch, Truman y Carin, tiene un humor autorreflexivo-reparatorio (que tiende a mejorar la relación, a reparar errores o dificultades pasado, y estimula confianza mutua) que es importante para mejorar la relación asistencial, afrontar situaciones difíciles de la asistencia, estimula las funciones emocionales introyectivas en la relación (solidaridad, confianza, esperanza y contención) por lo que abre nuevas formas de pensamiento y trabajo en común.
Además de ser un manifestante político y en un "objetor concienzudo" de la Guerra de Vietnam. Hoy sigue siendo un activista social. Lucha contra la política de Bush y contra el consumismo.

Me ha gustado mucho esta película y podría decir que se ha convertido en una de mis favoritas, y si no fuera por las clases de Habilidades para comunicar en salud no la hubiera visto nunca.
Me ha hecho reflexionar mucho, considero que el mayor pecado de la medicina contemporánea radica en su deshumanización. Los pacientes se convierten en números, códigos, se encasillan en patologías donde la compasión está ausente, mientras lo único importante son las cifras, las listas de espera, los tiempos medios, la duración de las estancias hospitalarias, los presupuestos, el gasto farmacéutico...

Al ingresar en un hospital, por lo que he podido vivir o ver perdemos nuestra esencia, nuestra individualidad, ya que pasamos a ser números o habitaciones. Su propósito era el de revolucionar la atención de salud combinando la medicina con la generosidad y la compasión. 
Me alegro que haya gente en el mundo que no sólo se conforme con soñar sino que se encarga de realizar esos sueños en realidad, haciendo felices a las personas que más necesitan, sin importar lo que opine el resto del mundo que solo se centran en lo que es políticamente correcto.


No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

Sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Pablo Neruda

domingo, 6 de noviembre de 2011

Artículo: La risa, analgésica y cardioprotectora

  
A lo largo de la historia se han hecho muchos estudios acerca de la importancia que tiene la risa en nuestra salud.
Uno de los estudios confirmaban que 15 minutos de ver comedias de televisión en compañía de otros son suficientes para ejercer un efecto significativamente beneficioso sobre el dolor y más si los efectos se producen cuando la risa es 'de verdad' y más si es compartida.

A este respecto se le ha sumado que 20s de risa equivalen a unos tres minutos de ejercicio constante, y que durante ese periodo se están ejercitando más de 400 músculos.
Otro experimento consistía en analizar los resultados en el que los sujetos fueron expuestos a ver películas tanto divertidas (ej., 'Algo pasa con Mary') como estresantes (ej., 'Salvad al soldado Ryan')
Cuando vieron la película estresante su sistema vascular desarrollo una respuesta negativa conocida como vasoconstricción, reduciendo peligrosamente el flujo sanguíneo. Por el contrario, tras ver la película divertida se produjo una vasodilatación beneficiosa y cardiosaludable.
La conclusión de los investigadores fue una serie de pautas: come saludablemente, haz ejercicio y practica la risa cada día.

Una vez más, se demuestra la importancia que tiene la risa en la vida diaria de las personas, ya que te hace ver con distintos ojos la realidad en la que vives. Además de que la salud y la prevención de la enfermedad se pueden conseguir de una manera 'buena, bonita y barata' y que está al alcance de todos.
 
Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.
Pablo Neruda "Los versos del capitán"

Artículo; Los cuidados de enfermería y el sentido del humor.





Estoy totalmente de acuerdo en la importancia que le da el artículo al humor, no sólo para la salud, sino para el día a día de las personas.
Ya que se trata de un recurso que podemos tener todos a nuestro alcance, y que nos haría cambiar nuestra manera de vivir la vida.
También es verdad que no sólo se trataría de algo genético, sino que también existe la posibilidad de aprender aspectos que nos ayudarían a conseguir el humor, como es el caso de la autoestima o hacer el esfuerzo por ser amable y sonreír.

En el caso de la salud, es un factor que muchos profesionales de la salud lo pasan por alto, y no se dan cuenta que se trata de un medio que mejoraría no sólo la salud sino también la calidad de vida, ya que la risa libera endorfinas cerebrales y es un estimulante psíquico, y por su acción en el sistema neurovegetativo combate el estrés (que lo padece la mayor parte del personal sanitario).
Recalca  Marta Allué en su libro <<Perder la piel>> que el papel de la enfermera no sólo tendría que ir centrado en lo físico sino también en lo psíquico del paciente, ya que afirma que la mayoría de las enfermeras caen en ese error porque no consideran tan importante el estado mental como el estado físico del paciente y por ello no se esfuerzan en hacer sentir bien al otro aunque a veces no les apetezca.

A mi entender el buen humor, el optimismo, las personas que afrontan la vida de manera positiva y valorando la importancia de las cosas tienen la capacidad de manifestar en su cara, en el brillo de los ojos, en los gestos esa felicidad que fácilmente puede ser transmitida y su vez conseguir una armonía que también se ve reflejada en su cuerpo. Esto me hace recordar en mis ultimo prácticas a una enfermera que siempre, cada mañana, venía con una sonrisa en la cara. Y daba igual que haya estado de guardia toda la noche, como si la planta estuviera llena de pacientes, trataba a cada uno de ellos con esa sonrisa aportando la confianza que los pacientes necesitan por el estado de salud en el que están.

Valoro mucho el esfuerzo de esa enfermera, que vivía el día a día con entusiasmo y optimismo, pensando en los sentimientos de los pacientes, sin importar los factores externos que pueden afectar a su estado. Debería haber más enfermeras que consideren a los pacientes como un ser holístico, como un ser con sus sentimientos, preocupaciones y que sólo buscan comprensión y algo de optimismo por parte de las enfermeras que le aporten la fuerza para continuar en el proceso de mejora de su salud.